The Let Down Vs Mira lo que has hecho 2

26.8.19 Ana Belén Pacheco 0 Comentarios

Hace justo un año me daba a mi por reflexionar sobre dos series sobre maternidad y su presente y futuro. Ahora con una segunda temporada y muchas ganas de decir "te lo dije" regresan The Let Down (serie australiana de Netflix) y Mira lo que has hecho, el "hijo de Berto Romero para Movistar+. Si no has visto sus primeras temporadas puedes encontrar un resumen de lo que pueden ofrecerte en la primera entrega de este análisis seriefilomaterno en este enlace.


Pues bien , las dos series comenzaban igual y terminaban de una manera terriblemente paralela sólo que una de ellas la idea una humorista y madre australiana junto con otra mujer y la otra se vende como la "ideaca" del Señor Berto Romero inspirado por su paternidad. En las dos unos padres primerizos se enfrentan a los retos de la crianza pero de formas muy diferentes y en las dos acaban con una noticia bomba. La llegada del segundo bebé con un niño aún pequeño. Pero a pesar de ello el tratamiento y el tono es muy diferente y los derroteros que toman las dos series son bastante interesantes, no quería o ponerme a juzgar el papel de padre del señor Berto pero cómo ´le hace la reflexión me voy a animar.

La cuestión es que mientras The Let Down se adentra, de nuevo en la parte chunga de ser madre, de ser mujer trabajadora y profesional y de tener más dudas que repuestas Berto sin más convierte su vivencia en una serie y la usa para narrar sus bondades como padre mientras su mujer, también profesional carga con la mayor parte de la tarea de la crianza. Y aunque atisbas esos sentimientos de asimilación de la carga mayoritariamente femenina en ningún momento el muchacho se arroja a ejercer (actoralmente hablando) como un padre modelo si no que se vuelve, una vez más, un discurso sobre las relaciones de pareja y la imagen del padre despistado preocupado por su carrera de "actor" y humorista. Además tira de agenda y aparece Antonio Resines, Andreu Buenafuente o Belén Cuesta y eso siempre luce.


Puntos de encuentro. 

Berto en esta ocasión se ha decantado por un tono más de drama intentando profundizar en la relación y las formas de afrontar la paternidad y la conciliación laboral. Pero el tratamiento me parece un poco accesorio. Una vez más la mujer es la que carga con la familia mientras Berto realiza su proyecto en forma de serie para contar la primera temporada, básicamente, y ejerce de padre accesorio de los que se desentienden de las odiosas tareas como llevar las entradas para el show del cole. Pero si da la cara para plantear la paternidad alfa en un interesante enfrentamiento con un padre sudado del colegio, algo que se queda, como casi todos los planteamientos en una anécdota siendo sus reflexiones más profundas las que dedica a su vida sentimental y la gestión que realiza de ella. El ritmo se vuelve más nostálgico y más maduro pero olvida un poco la esencia con la que nació la segunda temporada. ¡Ojo!  

Yo no daba un duro por que continuara profundizando sobre su función como padre y de hecho supera con creces el número de minutos que dedica a ello que pensaba que dedicaría a estos menesteres. Pero como en su primera temporada se nota que el guión lo lleva él con sus dos compañero Enric Pardo y Rafel Barceló y lo dirije Javi Ruiz Caldera. Si, todos hombres.

De otra parte en The Let Down se enfrenta a otros temas pero a la vez a los mismos. Refleja la soledad de la maternidad como pocas series lo han hecho cuando Aud tiene que quedarse sola con Stevie mientras su marido se muda a la otra parte del país, intenta superar un aborto y además seguir siendo una mujer trabajadora. Llora como lloramos todas cuando dejamos a los pequeños bajo el cuidado de otras personas para seguir trabajando aunque sea en algo que ya no nos motive y se esfuerza en encajar con el resto de madres que continúan con sus vidas. Por supuesto también aborda la crisis matrimonial pero en un tono muy diferente y serio que la metaficción de Berto, porque la bimaternidad tiene un lado muy oscuro. Además no descuida el resto de personajes femeninos, todos ellos dibujados de forma soberbia con unas solas pinceladas y que te conmueven y abarcan todos los perfiles imaginables, desde la madre erfecta a la que se ahoga en alcohol pasando por las lesbianas solteras, las madres jóvenes... cada una con sus problemas importantes PARA ELLAS, sin juzgarlas.


Eso sí, le podemos sumar un punto a Berto por su tratamiento de los celos y las pataletas infantiles, ese gran momento que nos llena a todos de terror y ganas de salir corriendo. Ese grito en la bañera de Eva Ugarte hace que cualquier madre desbordad se sienta identificada, triste pero acompañada. 

Puntos de desencuentro. 

Berto ya pecaba de intentar centrarse en su persona. Si creas una serie siempre es bonito ser el protagonista absoluto, lo malo es que a veces los personajes que te acompañan son más interesantes que tú, o los que tú piensas que tienen más jugo merecen una serie de diferente tono. Así que a ratos se diluye todo en una Buddy movie innecesaria desaprovechando el personaje de Eva Ugarte convertida en madre alfa asesora de su amiga o la idea que sólo deja caer de Blanca Cuesta como profesional antiniños (ojo, ficción),  y se centra en las relaciones de su hermano o sus amigos que... pues no me parecen tan substanciales. 

 Narrativamente también rompe con las lineas temporales de futuro y presente para contar las cosas que acontecen en sus vidas. Lucas es un niño de unos 4 años revoltoso, vaguete y celosón pero no te presentan el Lucas futuro como hacían de forma tan asidua en la primera temporada lo cual casi es de agradecer porque era simplemente innecesario para el tema que les ocupaba. 

Veredicto. 

Aunque me cueste reconocerlo la segunda temporada de Mira lo que has hecho me ha gustado porque esperaba menos, menos jugo y menos sentimientos, más escenas hilarantes y sin sentido y más autobombo y se ha retirado a tiempo para dejar papeles a las mujeres madres y futuras madres y a otros padres. Pero The Let Down me ha gustado aún más. Viendo el final está claro que la serie de Alison Bell y Sarah Scheller me ha emocionado. Me he sentido identificada en sus frustraciones y he vuelto a reconocerme en las dudas y las inseguridades de Aud, en sus decisiones y sus inseguridades. Me he reído con sus ocurrencias sin abandonar el tono de comedia negra y la coherencia de su relato del lado B de la maternidad. Y es por esa simpatía, ese reflejo que la serie ha conectado con las mujeres de todo el mundo y ha tenido un precioso final que deja la sensación de que la maternidad es todo ese conjunto de cosas buenas y malas y es lo que hace que sea tan especial. Muchas gracias por retratarlo, gracias por acompañarnos un poco y sacarnos una sonrisa.

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