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Sergio Rubini cambia de género delante y detrás de la cámara. Abandona la comodidad de la comedia para adentrarse en un interesante pero irregular film con una primera parte intensa y una última parte llena de giros, vueltas de tuerca y manipulaciones de diverso interés, algunas ingeniosas y otras terriblemente predecibles.
En este Colpo D’Occhio llama la atención el inmejorable diseño de espacios y el aprovechamiento de escenarios naturales que consiguen dotar de cierta teatralidad a toda la trama que imita a aquellas cintas inglesas de antaño que se preocupaban más de adaptar obras de teatro con buenos actores que de otros aspectos cinematográficos.
El engranaje que propone Rubini no tendría consistencia sin un buen triángulo actoral con el siempre interesante Ricardo Scamarcio y él mismo como cabezas de cartel escoltados por una bellísima Vittoria Puccini que da la estupenda réplica femenina a su personal trifulca artística.
Colpo D’Occhio se antoja algo tramposa en sus planteamientos pero se le debe reconocer un gran mérito al adentrarse en un terreno poco sembrado en el cine italiano consiguiendo un Noir sexy y entretenido con una impecable banda sonora que alterna melodías clásicas con golpes de rock italiano de la mano de Le Vibrazioni.
PROS: Interesante y maestro golpe de estilo de Rubini y sus compañeros de reparto.
CONTRAS: Falta pulir un poco más su precipitada y atropellada segunda parte.
Impagable Sergio Rubini en Manuale D'Amore. No me lo imagino en un drama psicológico, amiga.
ResponderEliminarSaludos!
Sergio Rubini siempre es digno de ver. Anacrónico en este caso pero digno de ver igualmente.
ResponderEliminarUn placer leerle de nuevo Ethan.