LA BODA DE RACHEL

*****

Parece que llegado el momento en la vida de toda estrella en ciernes es necesario imponer un cierto estilo a la hora de elegir una cinta. Rebajar el caché y trabajar con uno de esos directores atormentados y snobs con fama de hacer buen cine.

Anne Hathaway es una de esas chicas que empezó sin hacer mucho ruido pero se ha labrado una carrera bastante impresionante. Bien es cierto que moverse en la comedia y en los dramas de época siempre es sencillo siendo una chica guapa y con talento pero ponerse en manos de Jonathan Demme parece cosa algo más peliaguda.

Las bodas por otra parte son el entorno ideal para sacar a relucir los desastres familiares. Consiguen que parezca plausible que toda la envidia, los malos momentos y los temores sean arrojados ante la inminente formación de una nueva familia. Kym está en rehabilitación por sus problemas con las drogas y el alcohol. Tiene un permiso después de estar limpia 9 meses para poder asistir al enlace de su hermana mayor. Cuando llega la casa está como la dejó, su padre se muestra especialmente sobreprotector y ella recurre a la coraza del desdén y a llamar la atención para robar el protagonismo de Rachel. Pero pronto las miserias pasadas y presentes de todos los miembros de la familia van saliendo y entre actos prenupciales y propiamente nupciales los personajes van consiguiendo encajar en el engranaje de la celebración y de la familia.

Con un estilo bastante poco vistoso que recuerda a los Dogma, si hay algo que resulta peculiar en esta cinta es precisamente la influencia en la forma de hacer cine europeo que acaba calando en la industria americana.

Anne Hathaway realiza una actuación impecable como elemento desestabilizador de todos los miembros de la familia y resulta gratamente satisfactorio descubrir que es posiblemente una de las actrices más talentosas de su generación aunque se empeñase en esconderlo tras proyectillos de poca monta con claro alcance comercial.

El otro gran elemento de la película es la música que actúa a modo de carcasa para ir añadiendo y retroalimentando las reacciones y las sensaciones de los protagonistas a través de un remix de estilos muy peculiares.

La Boda de Rachel funciona en su pretendida profundidad y responde de forma muy correcta a ese pretendido aire indie convirtiéndose en una perlita para todo aquel detractor del cine comercial, aunque en cierto modo se venda como tal.


PROS: La música en directo, una autentica delicia.

CONTRAS: Que en tanto dialogo incisivo falta un poco de sentido del humor.
Share on Google Plus

Sobre mi Ana Belén

Soy periodista y especialista en cine y cultura, además de otras múltiples disciplinas de la era digital. Además intentamos que este sea un hogar de frikismo y diversión, si quieres puedes localizarme en contacto@elladoocurodelceluloide.com.

3 Opiniones Constructivas :

  1. Siempre quise ver esta película, sobre todo porque adoro las historias retorcidas de bodas. Muy avergonzada debo confesar que la empecé a ver pero, no siendo yo muy alternativa, el jueguito de "camara manual" que se mueve para todos lados, me mareó y tuve que abandonar la misión.
    ¿Es toda la película así movida???!
    :)
    Saludos,

    Valerita

    ResponderEliminar
  2. Cámara al hombro toda la cinta.

    ¿No será que cómo en España la presencia de Anne Hathaway te despistó y esperabas otra comedia? Que más de uno aún o lo ha superado...

    XD

    ResponderEliminar
  3. mmm...no, no fue decepción...estoy segura que fueron mareos seguidos por nauseas...es que soy muy sensible a los movimientos. Es la misma sensación que me viene cuando ando en colectivo: ganas de vomitar :oP

    ResponderEliminar