El discurso de Glenn Close en los Globos de Oro

Los últimos años se han caracterizado por los discursos de las mujeres en los premios, en todos ellos, por parte  de todo tipo de mujeres y de todas las partes del mundo. En estos días el discurso de Glenn Close ha sido de los más comentados y algún usuario de internet ha cargado contra su discurso llamándolo "hipocrita" simplemente argumentando que las mujeres a día de hoy, y m´ñas en Hollywood no deben criticar un sistema que les ha convertido en  millonarias. A veces te muerdes la lengua pero ante este tipo de "tontadas" hay que responder alto y claro. A aquellos que sostienen que el discurso no era realista  y no les conmovió les recomiendo que antes de lanzarse sobre él analicen la situación. Glenn Close recibe el premio por su interpretación en una película llamada The Wife, que se estrena en España con el titulo de La buena esposa. En ella se relata la relación de una pareja desde que se conocen hasta el momento en el que ella le acompaña para recoger el premio Nobel a Suecia. Él es un déspota de mucho cuidado que no sólo cortó las posibilidades literarias de su esposa, si no que también tiene sus escarceos con toda chica jovencita que puede y además trata a su familia con un nepotismo brutal. Sabiendo esto leamos de nuevo sus palabras:

Gracias a la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood por este gran honor. Estoy muy honrada de estar aquí con mis compañeras de categoría, mis hermanas. Hemos tenido la oportunidad de conocernos un poco y me encantaría pasar más tiempo con vosotras. Lo que habéis hecho este año, todo aquello por lo que estáis aquí nominadas, es espectacular. Este premio deberíamos recogerlo juntas.
Quiero agradecer a Meg Wolitzer por escribir esta increíble novela y a Jane Anderson por adaptarla al cine. A Rosalie Swedlin y Claudia Bluemhuber [productoras de 'La buena esposa'] por su pasión: ¡han hecho falta 14 años para hacer esta película! Me involucré en ella gracias a mis maravillosos Kevin y Franklin [agentes de Close] que me apoyaron y me dijeron que se trataba de una gran historia y teníamos que luchas por ella.
Ya sabéis, titulándose 'La buena esposa'... Puede que esa misma fuera la razón por la que tardó catorce años en ser rodada. Al interpretar a un personaje tan introspectivo pienso en mi madre, que toda su vida se mantuvo a la sombra de mi padre. A los 80 años, me dijo: "Siento que no he conseguido nada en la vida". Fue algo terrible...
Creo que lo que he aprendido de toda esta experiencia es que, mujeres: somos cuidadoras y eso es lo que se espera de nosotras. Tenemos a nuestros hijos, a nuestros maridos y, si somos afortunadas, a nuestros padres. Pero tenemos que encontrar aquello que nos hace sentir realizadas. Tenemos que seguir nuestros sueños y decir: '"¡puedo hacerlo y tengo derecho a hacerlo!"
Cuando era pequeña, me sentía como Muhammad Ali, que decía sentirse destinado a ser boxeador. Yo me sentía destinada a ser actriz. Veía las primeras películas de la Disney. Veía a Hayley Mills y me decía: "¡puedo hacer eso!". Y aquí estoy. En septiembre cumpliré 45 años como actriz y no puedo imaginar haber tenido una vida más maravillosa.
Gracias a Björn Runge, que dirigió 'La buena esposa', que confió en el plano corto, sabía dónde poner la cámara y cómo iluminarnos. A Jonathan Pryce, qué gran compañero. A mi hija Annie, que sentó las bases de este personaje. Te quiero, cariño. Muchas gracias.

Contextualizando el tema de la cinta, las experiencias de Glenn Close durante una larga y brillante carrera, sumando la comparación salarial de las actrices, los estereotipos a los que aún se les somete y la triste realidad que viven , no sólo las grandes estrellas, si no también esas chicas que van de casting en casting aguantando lo inaguantable y cobrando una cuarta parte que sus compañeros protagonistas animo a todo el que tenga un canal de Youtube y quiera despotricar a que lo haga, pero antes que pregunte a su hermana, su madre o su abuela si la vida es tan bonita como se lo parece a él (digo él porque todos los comentarios negativos provienen de hombres). No hace falta creer a Glenn Close, tienes ejemplos de mujeres excepcionales en todas partes que a lo largo de todos los tiempos han sido diezmadas, se han ocultado o incluso han tenido que firmar bajo seudónimo para ser tenidas en cuenta.

Cuanto daño hacen las opiniones sin fundamento. Mientras, el resto de personas con un poco de raciocinio estamos encantados de disfrutar de películas con este talento, estas ideas y esta categoría aunque sea tan complicado que lleguen a nuestras salas.

Entre nosotros, me alegro que se lo arrebatara a Lady Gaga, pero que no se entere nadie.

Un asunto de familia

Película. Un asunto de familia.
Director. Hirozaku Koreeda.
Intérpretes. Kirin Kiki, Sosuke Ikematsu, Lily Franky, Moemi Katayama, Sakura Ando.
Proyección. Golem.
Afluencia. 63 personas.
Valoración. 5.



¿Qué es una familia?. Una pregunta recurrente en la obra de este director japonés, ganador con esta cinta de la Palma de Oro en Cannes y elegida por la Academia de Cine nipona para los Oscar a la película de habla no inglesa.

Ya Galdós hablaba del tema en "El abuelo" y creo que estamos de acuerdo en valorar que la sangre no lo es todo sino también los lazos que se establecen. En esta obra vemos un mundo más inhóspito si cabe pues la imagen que se nos ofrece del país del sol naciente es desoladora con bolsas de pobreza impensables por aquí. De ahí, al parecer, que un padre y un hijo se dediquen a realizar hurtos en supermercados y en uno de ellos encuentran a una niña desvalida atrapada en los malos tratos familiares y se la llevan consigo como un miembro más. Tras un desarrollo marca de la casa llegamos a un final tremendo, con una maravillosa manera de contar pero no deja de ser un culebrón en toda regla. Acierto es mostrar el mundo oficial ordenado, hasta rico, pero dañino para este núcleo abocado a la disgregación. Una gran paradoja resuelta con ese aire minimalista que nos propone el autor, sin gritos,  con un fluir tranquilo de la historia pero echo de menos más tensiones en el grupo pues raro es que una familia no las tenga por mucho que las esboce pero pronto ahogadas, como si la idea principal fuese el que lo importante es el amor entre diferentes miembros y generaciones, dando un cierto toque manipulador. Es interesante la relación padre-hijo,  bien interpretada por el habitual Lily Franky y el niño Jyo Kairi. Pero no justifica los premios recibidos y se queda en una obra bienintencionada pero sin poso.

La noche de doce años

Película: La noche de doce años.
Director: Álvaro Brechner.
Intérpretes: Antonio de la Torre, Chino Darín, Alfonso Tort, Soledad Villamil, Silvia Fernámdez Cruz.
Proyección: Princesa.
Afluencia: 106 personas.
Valoración: 4.



Sorpresa morrocotuda al ver la sala casi llena y los tímidos aplausos finales. Y me chocaba pues no dejaba de ser una cinta uruguaya, con capital español y argentino, con actores conocidos pero sin tirón para llenar una sala. El director que ha sido seleccionado en tres ocasiones para llegar a la final de los oscar de habla no inglesa no es conocido. Lo más relevante a primera vista era el personaje de José Mújica, el popular presidente del país. Se narra los doce años de su permanencia en la cárcel junto a dos compañeros de la guerrilla tupamara durante la dictadura y el deseo de no matarlos pero sí volverlos locos en su encierro buscando las artimañas posibles como el silencio, la incomunicación, la música, las privaciones de alimentos y de higiene. Un recorrido en el que el director trata de crear una atmósfera insoportable con diferentes movimientos de cámara e incluso hacernos ver sus alucinaciones y sueños. También asistimos a momentos familiares, cierto humor sardónico y hasta la manera de comunicarse de los compañeros por golpes en las paredes. A pesar de sus esfuerzos no logra darme esa sensación de claustrofobia, por una parte por el orear la cinta, por unos militares sin músculo (una excepción es las cartas que escribe uno de los presos a la futura esposa de uno de los guardias), unas personajes muy planos y hasta sinópticos, por lo que me siento alejado de ellos. Pero el oir "The sound of silence", en la voz de Silvia Fernández Cruz hace levantar considerablemente el vuelo y se convierte en uno de los momentos mágicos del cine en este año, aunque se puede discutir si una canción es un aderezo o algo importante en una trama. Buen debate. Coincidiendo con la paulatina decadencia de la dictadura la película se vuelve más discursiva, los personajes ganan más sustancia, incluso el triunfalista final (No de debe hacer un borrón y cuenta nueva de algo tan traumático) no se hace excesivamente molesto. Pero me quedo con la sensación de intentarlo pero no lograrlo, por mucho que los actores sean competentes y hasta Antonio de la Torre exhiba aceptablemente acento charrua. Pero hay poco de ese lugar pues incluso muchos exteriores son de Madrid y el elenco actoral casi todo es foráneo, haciendo más daño a la credibilidad de unos años terroríficos.

Bohemian Rhapsody

Película: Bohemian Rhapsody.
Director: Bryan Singer.
Intérpretes: Rami Malek, Joseph Mazzello, Ben Hardy, Gwiliyn Lee Lucy Boyton.
Proyección: Princesa.
Afluencia: 71 personas.
Valoración: 5.




Era tiempo que apareciera una película sobre este grupo tan presente en nuestras todavía con un legado de canciones tarareadas todavía en el mundo. Pero también nos queda presente su manera de vestirse, de, comportarse, sus conciertos... Pero siempre nos quedará Freddie Mercury y su atormentada vida y el ser uno de los pioneros en hablar del SIDA. Para este proyecto de envergadura la industria de Hollywood no escatimó medios, no en vano son los que más tienen. Aun sin contar con un reparto de estrellas consagradas no faltaron problemas pues aunque firma la obra Bryan Singer fue despedido y sustituido por Dexter Fletcher. Pero en realidad vemos lo que es el tener dinero y se pone todo al frente de una historia donde se nos presenta con buen pulso las canciones, su proceso de creación, los conciertos, espectacular el de Wembley, si bien realmente lo atractivo más que la actuación es la reunión de tanta gente. Con una historia tan grande y un público tan numeroso vienen situaciones como el caer en lo políticamente correcto como si la película quisiera mostrar a alguien especial pero atraer a las nuevas generaciones, tratando de no ser ofensivo ni sacar a la luz de manera rotunda el pasado oscuro del genio de Zanzibar. Se echa de menos también el ver a famosos y dar más realce a los seguidores y la publicidad. El ritmo tiene algunos altibajos pues las relaciones entre ellos son más sosas en pantalla de lo que vemos y los conflictos familiares, de pareja y amistosos casi son tormentas en un vaso de agua, todo ello para poner en bandeja la grandeza de esta banda icónica. Pero creo que sacar la parte oscura serviría para no quedarse en una biografía amable  más. Pero a quienes siguen la banda se le dan más de dos horas que vuelven a emocionar y corroborar en su genialidad.

Cold War

Película: Cold war.
Director: Pawel Pawlikowski.
Intérpretes: Joanna Kulig, Tomasz Kot, Agata Kulesza, Borys Szic, Cedric Khan.
Proyección: Renoir.
Afluencia: 77 personas.
Valoración: 8.


A pesar de no poder entrar en dos ocasiones me llevé una gran alegría por el tirón de esta película, galardonada en el pasado festival de Cannes a la dirección y ahora candidata a cinco premios Félix del cine europeo, que se concederán en Sevilla. El director llevaba encima el éxito de "Ida", estrenada de manera modesta y alejada de los oropeles de los grandes festivales pero logrando el oscar a la película de habla no inglesa. En su nuevo trabajo mantiene las constantes de su penúltima cinta como ese blanco y negro tan hipnótico, una historia corta, yendo al grano, su fijación en el pasado de Polonia con pocas pinceladas. Pero da una vuelta de tuerca al centrarse en un periodo de quince años y transcurriendo en varios lugares como Polonia, Rusia, Alemania, Francia y la antigua Yugoslavia. Ahora pone su cámara en una historia de amor entre una chica ya baqueteada por la vida (pasó por la cárcel por matar a su padre) y que llega a un lugar donde buscan nuevas cantantes para el grupo de coros y danzas donde se halla un pianista. Durante el metraje vemos encuentros y desencuentros debidos a sus orígenes, sus aspiraciones en la vida y sus planteamientos ante el arte y la situación política. Es una historia circular con un comienzo y final en el mismo lugar  fascinantes (maravilloso el folclore polaco). También nos deja pinceladas de lo que es la política (la manipulación de los jerarcas comunistas al incorporar en las canciones populares menciones a sus dirigentes y referencias, la negación a aplaudir de la responsable de la agrupación (Agata Kulesza). París sale muy bien reflejado y parece meternos en los años sesenta, en el cine de la Nouvelle Vague y también deja caer una crítica a ese capitalismo tan metido entre nosotros ( la escena del disco da toda una lección). Todo ello da una vitalidad y unas ganas de seguir a esa historia, quizás demasiado contenida (apenas hay gritos o conversaciones y una bofetada como momentos de tensión) cuando posiblemente no debe ser algo tan soterrado y, como en "Ida", reclamaba contar más. Los actores deslumbran y se hace emocionante y creíble la transformación de Joanna Kulig de chica de campo a una mujer sofisticada pero sin perder la esencia de la tierra, dándole la réplica Tomasz Kot, aspirante a ser el nuevo malvado de la franquicia de James Bond, en un trabajo contenido pero lleno de matices y demostrando que los galanes no tiene por qué ser sosos. Pawilkowski ha venido para quedarse y con ganas de codearse con lo florido del cine mundial. Muy, muy recomendable.