Tres razones para llevar a los niños a ver Campeones

Campeones es la última propuesta de Javier Fesser, una cinta que ha recaudado la friolera de 16 millones de euros en taquilla, cosa nada despreciable, y sigue sumando espectadores. La película, a parte de un puñado de muy buenos personajes y un trato impecable y digno de las personas con diferentes capacidades, y sobre todo, de la forma de reaccionar ante ellas del resto de la humanidad, se puede valorar como una comedia solvente y entretenida, formalmente correcta y muy acorde con el cine de Fesser. Javier sabe hacer cine para hacer disfrutar a su público y de paso , si este quiere, dejarles pensar sobre lo que han visto.


Sorprendentemente la película ha obtenido la calificación de Para todos los públicos. A pesar de ello y suponiendo que quieras llevar a tus hijos debes tener en cuenta varios factores. El lenguaje que emplean en algunas conversiones puede no ser adecuado. No es que se pasen la cinta diciendo tacos pero hay alusiones explicitas a sexo en algunas de las escenas por parte de un par de personajes. La historia es fácil de seguir, si nos centramos en la narración del entrenador y el equipo es bastante simple pero por ejemplo las relaciones interpersonales del personaje de Javier Gutiérrez se les puede hacer más complicado o menos interesante, en caso de que los niños se distraigan con facilidad perderán el hilo rápidamente.

Yo decidí llevar a mi hijo de 5 años a verla al cine por dos razones: Él me lo pidió al ver el trailer y en su clase hay un chiquillo con necesidades especiales. 

Puede parecer una tontería y aunque me considero un ser vivo muy tolerante, comprensivo y demasiado dada a la sobre explicación pero el tema del compañero de clase ha sido siempre complicado de tratar, no por dejadez, si no por falta de herramientas para que fuera capaz de entenderlo. Siempre hemos usado frases simples para explicar que el niño "le cuesta un poco más" o que "hay que ayudarle un poquito" pero un niño cuyo único contacto con la discapacidad hasta la fecha es este está más preocupado por saber por qué su amigo no puede comer sólo o  por qué a veces no obedece. Así que hasta la fecha hemos intentado responder a esas preguntas dentro de nuestro conocimiento pero sobre todo intentando no crear una barrera que le diferencia del resto de la clase. No ha sido fácil, de hecho no creo que lo hayamos conseguido del todo hasta al fecha pero seguimos trabajando con ello.

Así que cuando viendo el trailer el peque se interesó en ver la película de "baloncesto" vi el cielo abierto para tratar muchos de los temas que aborda. Y para eso ha sido brutal.

Pero quiero daros tres razones para ver Campeones, si no en el cine en casa dentro de unos meses, y sacarle jugo: 

1. Abordar la discapacidad.

No siempre las películas sobre discapacidad tienen un trabajo de documentación y asesoramiento tan genuino como Campeones. Desde ese conocimiento el guión destila respeto , sensibilidad y lucha contra los estereotipos hasta el último minuto. Pero no de manera doctrinal, no hay nada peor que ver una película que te diga lo que debes pensar, te va dando los datos para posicionarte y entender cada miembro del equipo, incluso al entrenador y respetarlos por cómo son y cómo han llegado hasta allí.

En este caso sólo hablamos de discapacidad intelectual.


2. El trabajo en equipo

Como en todas las películas sobre deporte el elemento del trabajo en equipo, la superación personal y el sentimiento de pertenencia aparece muy dosificado y controlado. Es cierto que en estos casos la relación interpersonal, la socialización y ayudarse unos a otros es lo más necesario. De esa parte la bondad de los personajes y ese canto a la diversidad casi toman su forma más compleja y ayuda a dar coherencia real al relato.

3. Generar el diálogo

Es cierto que en mi caso nos hemos centrado en hablar sobre la discapacidad. En intentar que después de ver y apreciar a personas que son felices y consiguen hacer cosas extraordinarias vea, desde el principio sin haber generado prejuicios, la diversidad como algo normal y positivo. Pero hay muchas más líneas de diálogo. Muchísimas, Y muy necesarias para diversas edades.

Se puede usar para tratar el bulling, la discriminación, la integración, ... Y tienes una escena o un diálogo específico para poder argumentarlo todo. Es más, en un momento determinado el director del centro explica los motivos que causaron algunos de los problemas de los muchachos y cómo se desvuelven en esta vida de una manera maestra, sin juicios y de forma tan clara que golpea como una bofetada.

Si dudas sobre ver Campeones mi consejo es que debería ser obligatoria para niños a partir de 8 años acompañados por un adulto. Y el adulto tiene que hacer el esfuerzo de orientar y resolver las dudas que puedan surgir. Así el cine a parte de ser entretenido te hace aprender, y en este caso hasta ser mejor persona.

Salas infantiles. ¿Sí o no?

Creo firmemente que el cine es una acto social. No es lo mismo ver una película en tu casa que el ritual de asistir a una sala, los trailers, las palomitas, las miradas durante la proyección... y eso sí no contamos los festivales, los Trash entre amigos y diversas vertientes que le dan todavía un toque más participativo. Ir al cine siempre ha sido especial y lo he intentado trasmitir así a mi vástago.

Llevo ocultando la existencia de la sala infantil a mi hijo desde hace años. Va al cine desde que tenía un año, al cine convencional, se entiende, porque con meses el cine de verano lo tenía rastrillado del todo. Desde la primera proyección aprendió a estar quieto, callado y atento, a disfrutar de la película antes, durante y después. Pero desde hace un tiempo en los trailers de nuestra sala habitual han puesto anuncios de las Salas Junior, una sala especial que tiene zona de juegos para niños de hasta 3 años y un tobogán gigante para los mayores (entre 90 centímetros y el metro veinte). Además puedes elegir entre tumbonas, cojines, puffs... al final es una experiencia diferente que no quería probar.



No es que tenga nada en contra de los parques de bolas pero estoy bastante segura de que ese factor afecta a la experiencia y concentración del cine en niños pequeños. No nos engañemos, si entras a jugar y te hacen sentarte en pleno hype lo tienes complicado. Es más, si sabes que en medio de la película te van a parar para poder seguir jugando como la película no te guste mucho puede ser como un viaje ochentero a Torrevieja, con niños preguntando continuamente cuando vamos a llegar, o lo que es lo mismo, cuando van a cortar para salir pitando o, incluso peor,  que desde el inicio no han entrado en la historia porque están a otra cosa. No les culpo, yo con cinco años haría lo mismo.

Reconozco que no me gusta el concepto, el cine mola tal cual, no es necesario innovar en según qué sentido. No os penséis que es niñofobia porque a esas salas vas con niños siempre, de hecho las normas especifican que sin un menor de 13 años no puedes ni entrar, es la esencia de convertir el cine en otra cosa. Es más, existe otra sala para adultos en la que la experiencia incluye una tumbona y pedir comida a la carta. No acabo de entender como puedes comer te una pizza tranquilo y ver la película al mismo tiempo. Es más, el aromita de según qué comidas puede ser una experiencia 4D que añadir a la proyección. ¿Recordáis en vuestra infancia cuando te tocaba al lado al señor del bocata de chorizo y estabas oliendo el tufillo toda la película? Pues igual pero en plan Gourmet.

Poniéndome en la piel de un niño, es más, contrastando con ellos la idea de la Sala Junior mola pero tampoco es para tanto. Con la sala llena a duras penas puedes tirarte una vez por el tobogán así que en el descanso estás 15 minutos en una cola infernal.  Entre la parte de juego del inicio y la del entreacto además conviertes la película en dos horas que es complicado para muchos pequeños.

Iremos ocasionalmente a esta sala, porque los críos son críos y eso les gusta y los sacrificados padres que apostamos por los minicinefilos tenemos que alimentar sus ganas también pero poco. Una vez probada, sopesando pros y contras y sumando el precio de la sala seguiremos felices y contentos con los días del espectador, decidiendo si queremos pedir palomitas o comprar alguna chuche y haciendo coloquio post película delante de un helado a la salida.

¿Habéis probado estas salas? ¿Las conocías? ¿Qué opinas de ellas?

¿Qué es el Test de Bechdel?

Os quiero explicar lo que es el Test de Bechdel, también conocido como Test Wallace o The rules, se trata de un sencillo  cuestionario de tres preguntas muy generales que te permite saber si una película es o no es machista. Partimos de la base de que no existe ningún rigor científico que pueda afirmar que este test puede adjetivar de manera absoluta el contenido de una cinta pero es un interesante ejercicio en caso de duda o simplemente por diversión. Debido a lo que cambia el cine es muy complicado que aplicando estas normas puedas llegar a una conclusión realista sobre el machismo real de un filme pero en sus origen quizás servía para ejemplificar de forma contuntende la brecha de  género en las representaciones artísticas.


Su origen es bastante antiguo, surge de un estudio sobre Una habitación propia (1920) donde Virginia Woolf criticaba los roles femeninos en la literatura y los justificaba sólo como soportes para los personajes masculinos. Es decir, las mujeres solo servían para dar contenido a los personajes machos. Esta idea se retomó en el comic Unas lesbianas de cuidado de Alison Bechdel y sale directamente de la inspiración de su amiga Liz Wallace. Su aparición triunfal fue en el año 1985 en la tira cómica llamada "The Rule" y desde entonces es bonito aplicarla de vez en cuando aunque sólo sea por diversión. En realidad son simplemente tres normas super básicas:

¿Aparecen al menos dos personajes femeninos con nombre?
¿Estos personajes hablan entre sí en algún momento?
¿Tiene la conversación algún tema que no se centre en un hombre?

Si alguna de las respuestas es NO la obra, ya sea cine, serie, obra de teatro, etc habría suspendido el test y pecaría de machista.

Hagamos el ejercicio inverso. Si ponemos las preguntas en masculino seguro que os costaría encontrar una película que no cumpliera estas normas. Pero en caso de ser mujeres lo complicado es encontrar alguna que las cumpla.

 De este modo suspenderían casi todas las cintas estrenadas, clásicas o actuales, y sólo se salvarían excepciones rarísimas. Eso sí, hay estudios que demuestran que casi todas ellas tiene mujeres firmando el guión o en la dirección.

Como anécdota películas como La Guerra de las Galaxias, Harry Potter, la mayoría de Pixar o incluso Cuando Harry encontró a Sally suspenderían el test. ¿Cómo te quedas? Yo muerta.

Partiré de la base de que este test obviamente no es una manera de medir 100% efectiva de comprobarlo porque dejamos muy de lado determinados factores que también influyen como la cantidad de dialogo que llevan los personajes femeninos, o la ausencia de factores para que se den estas condiciones . Me explico, ¿Es Gravity machista? No pasaría ninguna  de las preguntas pero claro, el personaje femenino pasa la mayor parte del tiempo en el espacio con un hombre o incluso sola.

Si no es fiable el test... ¿Para qué os cuento todo este rollo? Pues es fácil, se trata de una forma de medir la presencia de las mujeres en las artes, de conocer el respeto y el tratamiento que se les da , pero sobre todo, o más importante,... ¡¡Para iniciar un diálogo sobre ello!! Así que no os cortéis, aplicar el test al salir del cine y así tenéis más de lo que hablar fuera de los elementos clásicos e intelectualoides en los que nos centramos. ¿Qué os parece como experimento?

Los 3 personajes más machirulos del cine

Es complicado elegir sólo tres pero alguien tiene que hacerlo. Me quedo con mis tres personajes más machistas del cine favoritos. Señores que me caen majos a pesar de las lindeces que sueltan por la boca... Seguro que también tienes los tuyos. ¡Cuentamelos que seguro que nos da para echar unas risas!

1. Steve Carrell en La batalla de los Sexos

Muchos ni habréis oído hablar de esta película noteamericana a pesar de que sus protagonistas son dos actores de éxito y que arrastran masas. La historia que narra está basada en un acontecimiento real allá por 1973. Los  tenistas Billie Jean King (Emma Stone), número uno del ranking mundial femenino, y Bobby Riggs (Steve Carell) protagonizaron uno de los partidos más increíbles de la historia. Billie Jean era una activista que luchaba porque las mujeres cobraran lo mismo que los hombres en le mundo del tenis. Por aquel entonces la gente disfrutaba muchísimo de las presentaciones femeninas en tenis pero los torneos femeninos tenían unos premios de risa en comparación con los de los hombres. Empezó una lucha contra la federación y se independizó haciendo su propio torneo y llevando el tenis femenino a otro nivel. A ella le debemos la ropa de las tenistas, la presencia mediática y sobre todo una lucha por la igualdad sin precedentes en el mundo del deporte. Además su convulsa vida sentimental también rompió moldes. El oportunista de Bobby Riggs, un machirulo mantenido por su mujer, es el contrapunto. Un adicto al juego que  ve la oportunidad de regresar a la vida pública retando a la tenista para demostrar la supremacía del hombre sobre la mujer.


Lo que rodea a la figura masculina de este señor es un compendio de virtudes de primera línea. Reconozco que viendo a Steve Carrell en el cine y presenciando las perlas que suelta por su boca disfruté mucho. Su bravuconada se vio cristalizada en una campaña de marketing de desprecio hacia la mujer que rozaba lo ridículo y por eso despierta la risa. No llegas a odiarlo, no es posible, en el fondo hay algo de entrañable en su creencia de superioridad de género a pesar de depender económicamente de su mujer y tener una vida profesional y personal acabada.

Si no habéis visto la película y os interesa el deporte os recomiendo el visionado. Muy interesante lección histórica.



2. Bill Murray en Los Cazafantasmas

es muy curioso el hecho de que al estreno de l nueva versión de Los Cazafantasmas le llovieran las críticas machistas desde antes de su estreno por el mero hecho de ser protagonizado por mujeres. Las críticas en redes sociales fueron brutales pero como espectadora, independientemente de lo flojilla que fuera no le veo el problema  en comparación con otros reboots que coincidieron en el tiempo. De hecho disfruté bastante con la cosificación a la que sometieron a  Chris Hemsworth como secretario florero de las nuevas científicas caza ectoplasma. 

Pero lo realmente curioso es que a pesar de que podemos leer cosas como que esa cinta peca de machista o que han arruinado la infancia de los niños ochenteros hay que hacer un poco de memoria , o simplemente revisar las películas originales y hacer autocrítica. 

Tan sólo en la primera escena de la película donde el personaje Peter Venkman realiza unas pruebas a dos alumnos de la universidad con electro shock. Uno de ellos se leva para el cuerpo varios latigazos para que el profesor ligue con la alumna guapa. Los comentarios no tienen desperdicio. Pero es que la actitud del personaje de Murray se mantiene durante toda la cinta con menosprecio a cualquier tipo de rol femenino y con un único objetivo, meterse bajo la falda de Sigourney Weaver a cualquier precio en modo acoso y derribo. 


Es cierto que como niña de los 80 no noté esta clara falta de respeto hacia el género femenino en su momento. Fue con el visionado para encontrar los paralelismos del nuevo estreno cuando me dio por revisar el clásico y encontrarme con todo el percal. No voy a decir que eso cambie para nada mi percepción de película entretenida y clásico de la comedia de ciencia ficción de la década dorada del cine de entretenimiento, pero me hace poner un poco en cuarentena lo que contemplaba como normal a tan tierna infancia. 

¿Te animas a un revisionado? Va a sorprenderte.

Por cierto, la película se estrenó la misma semana que El Escuadrón suicida... de esa no dijeron nada pero telita con los roles femeninos.




3.Tom Wiseau en The Room

No quiero dejar pasar la oportunidad de aplaudir una vez más a mi querido Tommy, un señor que escribió, dirigió, produjo y protagonizó la que se conoce como la peor película de la historia: Te Room. Y pese a la admiración que profeso hacia esta alma cándida que vive un un universo paralelo de felicidad absoluta es necesario decir que además de todas esas bondades su cinta es sin duda uno de los compendios de absurdeces de género y estereotipos femeninos más brutal de la historia. ¡Eso tiene mérito!

Para los que no hayáis disfrutado de esta obra de arte que es realmente divertida e hilarante, seguramente hayáis oído hablar de The Disaster Artist, el homenaje de James Franco a este personaje, pero nada que ver con lo que puedes disfrutar de una tarde entre amigos viendo la película. Voy a suponer que como carece de guión no hay que considerar ninguno de los comentarios sobre ella como spoilers, porque los da en el minuto cero y porque los repite hasta la saciedad.

Tommy interpreta a Jonnhy, un tipo triunfador, majo, simpático, agradable y que tiene amigos que vale un potosí... Tiene una novia, una mozuela jamona que él adora y que... ¡Es una guarra! Si, creo que más o menos ese es el resumen. Es muy mala, es tan mala que hasta su madre se lo dice.Le engaña, le acusa, le hace putadas pero él es super majo... No es sólo el personaje principal, la cutrez que rebosan sus planos secuencia, o lo absurdo de  todo lo que pasa en la pantalla, sólo las escenas de personajes haciendo el amor ya dan para escribir un tratado sobre la mente de Wiseau. No sé si decir que es la peoro película de todos los tiempos le hace justicia pero que es la que da un papel más absurdo y estereotipado de las mujeres... Eso si te ríes.

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Tres anuncios en las afueras, cuando la ficción y la realidad se dan la mano

Esta hubiera sido una semana ideal para hablar de estrenos palomiteros y blockbusters bate records. Pero como siempre el cine y la realidad van de la mano. A veces es cine documental, otras ficción inspirada en hechos reales y luego hay películas que te hacen reflexionar sobre la realidad que vivimos. Hoy quiero repescar una de las películas triunfadoras del pasado año, Tres anuncios en las afueras, básicamente porque la justicia de este país necesita que le pongan un par de carteles cómo mínimo para que espabilen. 


Supongo que os será un título familiar. Le llovieron buenas críticas y premios, sobre todo actorales, por su excelente visión de los personajes de Missouri. Frances McDormand interpreta a Mildred, una madre coraje, que cansada de que la policía del peblo deje de investigar la muerte de su hija decide recordarles su sufrimiento con tres carteles que alquila a las afueras del pueblo donde viven señalando a su Sheriff como responsable de la ausencia de culpables. El Sheriff es un miembro muy querido de la comunidad y por sus circunstancias personales el pueblo siente simpatía por él. Obviamente entienden también a la pobre madre que perdió a su hija violada y asesinada a poca distancia de su hogar.

¿Vemos las similitudes sobre la actualidad de nuestro país de estos últimos días? Pues vamos a avanzar un poquito más aún. Martin McDonagh es el director, esta es su tercera película pero os recomiendo muy encarecidamente que echéis un vistazo a sus largometrajes anteriores: Escondidos en Brujas y Siete Psicópatas. Películas poco usuales por sus diálogos descarnados y la visión de sus personajes sin buenos ni malos absolutos que crean una interesante disyuntiva. Son personajes vivos que evolucionan, que cambian, que te van mostrando poco a poco todos los detalles de su interior y acabas poniéndote en su lugar y ellos acaban siendo personas totalmente diferentes, un poco lo que le pasa al espectador. Si Frances McDormand era ideal para ser la protagonista (esencialmente porque en ella pensaba al escribir el guión) no es inusual que hayan sido nominados también como secundarios tanto Woody Harrelson, que está glorioso, como el siempre competente Sam Rockwell que cada día me resulta más interesante. Por supuesto os recomiendo encarecidamente y en la medida de vuestras posibilidades que la veáis en su versión original porque es el sumun del reflejo cerrado y caótico de las vivencias de los habitantes de Ebbing.


Otro elemento principal de la trama es la perspectiva. La capacidad del director para que nos pongamos en la piel de todos y cada uno de sus protagonistas y sepamos, comprendamos y empaticemos con ellos en cada momento. Pasar de la rabia a la gratitud, del miedo a la valentía... Es complicado ver semejante maestría en el manejo del espectador para que una vez finalizada la película tus prioridades y prejuicios puedan cambiar tanto en los títulos de crédito.

Y si tres son los carteles que lo inician todo son tres las cartas que lo encauzan. Tres misivas dedicadas a personas importantes y con contenidos esenciales para aplazar odio, frustración o necedad. Un bonito y glorioso giro final acaba de convertir a Tres anuncios en las afueras en una de las mejores películas de 2017. 

Y una vez dicho esto y sin destripar nada para aquellos que quieran disfrutar de la película, sin vicios pero con una mentalidad abierta, volvemos a la realidad donde una vez más las cosas pasan, los resultados no son los que esperamos, y donde me siento un poco como Mildred, un poco cansada, frustrada, pido explicaciones... Si como yo, estos días, no sabes qué pensar, si eres madre, padre, hermano, o abuelo de una niña y crees que el futuro no es alentador te recomiendo darle un vistazo a la cinta. No será mucho mejor que antes pero seguro que encuentras algo de reflexión.