CROSSING OVER

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A medio camino entre Crash y Babel se queda este fallido puzzle sobre “buscadores de Green Cards” cargado de buenas intenciones se convierte en un utópico e irrisorio retrato del racismo y la inmigración en Estados Unidos.

Estas historias cruzadas al menos tienen la decencia de no centrarse en los “sospechosos habituales” y entre los chinos, árabes e hispanos dejan un pedacito a algunos inmigrantes mas civilizados: una actriz australiana en busca de éxito y un inglés dispuesto a casi cualquier cosa por quedarse en territorio americano.

Harrison Ford es un agente de la ley preocupado por sus detenidos, con conciencia social y demasiado centrado en ayudar a personas que apenas conoce cuando en una redada se encuentra con una mujer que le pide ayuda para que su hijo no se encuentre desamparado. Una niña da un discurso como trabajo de clase, defiende la postura de los terroristas de las Torres Gemelas y una llamada consigue que acabe en un centro de detención de menores. Una niña lleva meses esperando que le den una familia de acogida perdiendo sus memorias sin crear vínculos con nadie. Una actriz australiana viene en busca de la posibilidad de conseguir sus sueños pero acaba dándose cabezazos contra una montaña de burocracia mientras su amigo inglés decide adaptarse a cualquier cosa que le permita ser ciudadano americano. Una familia china y otra india están esperando con ansia y a su modo el día de ser finalmente americanos. Todos ellos avanzan hacia una cuenta atrás, o se quedan o se van del país y en su camino muchos se interpondrán con ganas de ayudar o con intenciones oscuras.

Y es que los estereotipos consiguen dar un pasito más allá estereotipando incluso a sus propios actores. Harrison Ford se convierte en un policía demasiado redicho y ñoño chapurreando con muy poca labia en un castellano que no entiende( como si el personaje de La Sombra del Diablo se hubiera jubilado y estuviera cubriendo el expediente en esta cinta), las pocas escenas de Jim Sturgess podían haber salido directamente del metraje descartado de Across the universe, y, por dar un último apunte, Ray Liotta o Ashley Judd parecen descafeinados y con un exceso de botox altamente alarmante. El resto de actores se pierden en la inmensidad de los nombres de estos cuatro protagonistas a pesar de ser una cinta coral pero a su favor se puede decir que resultan tan olvidables como el resto exceptuando a Lizzy Caplan que en menos de medio minuto puede captar más la atención que cualquiera de las otras historias que le rodean.

Un guión rastrillado, algo soso e insustancial para realizar una autocrítica demasiado liviana apara ser tenida en cuenta.


PROS: Los momentos cómicos del personaje de Sturgess, impagables.

CONTRAS: La concepción de historias cruzadas no ayuda mucho. Consigue difuminar todas las historias haciéndolas anécdotas.
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Sobre mi Ana Belén

Soy periodista y especialista en cine y cultura, además de otras múltiples disciplinas de la era digital. Además intentamos que este sea un hogar de frikismo y diversión, si quieres puedes localizarme en contacto@elladoocurodelceluloide.com.

2 Opiniones Constructivas :

  1. Uy, que feito te quedo eso de "inmigrantes mas civilizados"... Me imagino que querrias decir inmigrantes de paises que tienen mejor condicion economica, pero te quedo bien feito. Estamos en el siglo 21 para estar usando esos lenguajes de "orientalismo" de Edward Said.

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  2. Está escrito feito a posta para censurar lo triste de la propuesta americana. Cansada me tienen ya de la falsa hipocresía. ¡Ea!

    El guionista, pobrecito mío, ha considerado que con semejante despropósito dotaba de algún interés a la obra y se nota incluso en e tratamiento de los diferentes inmigrates la propia marginación interna de la película.

    Meditada fue la inclusión cínica de la expresión que tanto ha llamado la atención.

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