Mostrando entradas con la etiqueta Anne Hathaway. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anne Hathaway. Mostrar todas las entradas

ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

*****

Se puede acusar de cualquier cosa al estrambótico director Tim Burton. Es obvio que vive en su propio mundo, que posee una imaginación desbordada y que se suele arrimar a determinados fetiches visuales, actorales e incluso estéticos que gustan a muchos y disgustan a otros. Lo incuestionable es que tras cada proyecto del americano director con tendencias londinenses se abre un nuevo mundo de fantasía que seduce visualmente aunque en muchos casos se quede en un artificio visual con poco contenido.

Alicia es el reencuentro definitivo con Disney. Pero esta vez Burton se deja seducir por la Alicia de Carroll y no por la de Disney concediéndole un poco más de esencia a pesar de la habitual insustancialidad de n personaje que busca la madurez en un mundo “inventado”. Se aleja de la pequeña Alicia que cae por el agujero y trece años después una jovencita de veinte años es arrojada a un victoriano mundo agotador de obligaciones adultas donde todo el mundo le dice qué debe hacer y cómo comportarse. Es en ese momento cuando el Conejo Blanco acaba siendo su guía a un mundo que le es familiar por sus sueños, con orugas que hablan en clave, animales parlanchines, pasteles mágicos y una guerra de poder entre las dos reinas, la de Corazones y la Reina Blanca, magistralmente interpretadas por Anne Hathaway y Helena Bonham Carter. En su camino hacia la liberación del País de las Maravillas aparecerá un Sombrerero Loco cuya estética aumenta la lista de personajes bizarros de Johnny Depp y con el que entabla una amistad que va más allá de lo que parece insinuar la historia.

Alicia es visualmente impactante. No se puede negar que a pesar de no haberse ideado para las tres dimensiones este nuevo formato enriquece el final colorido y siniestro que firma Burton pero también es cierto que se puede disfrutar sin las gafas sin mucho inconveniente. Pero a parte de ese envoltorio de perfección técnica la historia de Alicia sigue siendo un poco condescendiente y complaciente no adaptándose a la época actual y convirtiéndose finalmente en un aparatoso juegopara consolas donde los rivales y los obstáculos impiden que Alicia llegue a comprender el objetivo final de su regreso al País de las Maravillas.

Parece necesario mencionar además que el contenido puede abrumar a los más pequeños acostumbrados a la sucesión de personajes raros que proponía Disney con el sombrío toque de Burton y cuyos personajes tienen lecturas que escapan a los más pequeños cuya visión de la madurez dista aún mucho de ser cuestionada en los niveles que Carroll pretendía con sus libros.

Alicia se deja ver pero no pasa de ser un edulcorado producto que engrosa la iconografía de Burton con una nota que difícilmente arrancaría un notable bajo, sobre todo comparada con su anterior Sweeney Todd, una oda a lo macabro y al humor que acaparó la dosis que le correspondía a esta esperada Alicia.

La película encuentra un lugar espléndido en la gran lista de cintas con valor simbólico de Burton pero sobre todo marca un antes y un después en cuanto a contenido y temática abriendo nuevas esperanzas a las fábulas a las que el director nos tenía acostumbrados en su época Disney, más blanca pero más efectiva que estos últimos años donde trastabilaba entre grandes blockbusters y proyectos más personales, puede que por fin, pueda hacer el pack completo y realizar la película redonda.




PROS: La producción.

CONTRAS: La poca consistencia de una historia que convierte a Alicia en un personaje algo enclenque.

HISTORIAS DE SAN VALENTÍN

*****

Vale, es muy sencillo ser el director de Pretty Woman y sacar una película romántica con todos los actores del mundo y además que coincida con al festividad de San Valentín a nivel mundial y llenar las salas. El problema es que los espectadores (y no sólo las féminas de lágrima fácil) salgan del cine con buen sabor de boca.


Garry Marshall ha tirado de agenda y ¡Agárrate! Ha reunido a Julia Roberts, Anne Hathaway, Jessica Alba, Jessica Biel, Jennifer Garner, Shirley MacLaine, Bradley Cooper, Ashton Kutcher, Topher Grace, Emma Roberts, Hector Elizondo, Bryce Robinson, Patrick Dempsey, Eric Dane, Carter Jenkins, Jamie Foxx, Queen Latifah, y Taylor Lautner en una de esas cintas de historias cruzadas. Son diez los personajes protagonistas que se enamoran, se desenamoran, se engañan, se quieren, se dejan, se encuentran, se desencuentran, recuperan el amor, y demás variantes amatorias un 14 de febrero en Los Angeles. Desde el florista romántico al mujeriego casado pasando por las solteronas y los matrimonios de toda una vida. Nada escapa a esta retahíla de tópicos que siempre han funcionado y que se fusionan en una cinta de nada menos que dos horas.

Queridos románticos, personas empalagosas y chicas que arrastran a sus novios a las salas. ¿Por qué? En serio. ¿Es necesario este sufrimiento? Ese ejercicio de reconocer los clichés de otras películas como Love Actually (muy presente en el Benjamín del elenco) y demás cositas con corazoncitos en el cartel ya debería resultar enervante a estas alturas.

Historias de San Valentín es una película aburrida, en líneas generales casi todas las historias son algo zafias, predecible y tendentes al edulcoramiento. ¿Alicientes? Ellos salen monísimos y ellas guapísimas. Poco más.


PROS: Ideal para fans de Anatomía de Grey y Luna Nueva. Atención a las tomas falsas, concretamente al guión de la última.

CONTRAS: Que podían haberse conformado con una producción modesta para tele o video y no masacrar la dolida economía del espectador de cine.

JACK Y LLOYD. FUERA DE CONTROL

*****

Tener a Masi Oka con lo famosos que se ha hecho en una cinta como Super Agente 86 era desaprovechar el filón del televisivo actor. Por eso los de Warner, que para eso pagan a un equipo de marketing, decidieron dar a Jack y Lloyd, los dos disparatados desarrolladores de gadgets de Control su propia película que se desarrolla simultáneamente a la cinta interpretada por Carrell y Hathaway (esta última con cameo incluido). Invirtiendo cuatro perras y usando algunos recursos “prestados” pudieron componer esta insulsa, típica y tópica, subtrama para venderla directamente en el mercado del DVD como complemento perfecto a las aventuras de primera división de Maxwell.

Jack y Lloyd son dos fracasados del tres al cuarto y con la destrucción de los cuarteles centrales y los problemas de Control con la seguridad de todos sus agentes se hace aún más importante que finalicen con éxito uno de los proyectos militares más importantes encargados a la organización: “la manta de invisibilidad”. Que viniendo de Warner era tan sencillo como colarte en el plato de Harry Potter y darles el cambiazo.

Jack y Lloyd es una patochada a ratos ridícula y a ratos aburrida. Su propia concepción de película de consumo doméstico es uno de sus mayores problemas ya que parecen convencidos que el DVD es un mercado consumido por mentes simples que no puedan digerir elementos más elaborados que los escritos por un niño de diez años (como parece el guión de esta película).

Si no quieren perder la poco más de una hora que dura el film estoy convencida que cualquier cosa que puedan imaginarse con este argumento puede mejorar el producto que encontrarán en este engendro.


PROS: La corta y escueta colaboración de Anne Hathaway, la única que parece saber lo que es actuar en este petardo.

CONTRAS: La curiosidad que pueda fomentar en los fans de Héroes que viendo el desarrollo de la serie si ven el DVD pueden protagonizar un suicidio en masa no tardando mucho tiempo.

LA BODA DE RACHEL

*****

Parece que llegado el momento en la vida de toda estrella en ciernes es necesario imponer un cierto estilo a la hora de elegir una cinta. Rebajar el caché y trabajar con uno de esos directores atormentados y snobs con fama de hacer buen cine.

Anne Hathaway es una de esas chicas que empezó sin hacer mucho ruido pero se ha labrado una carrera bastante impresionante. Bien es cierto que moverse en la comedia y en los dramas de época siempre es sencillo siendo una chica guapa y con talento pero ponerse en manos de Jonathan Demme parece cosa algo más peliaguda.

Las bodas por otra parte son el entorno ideal para sacar a relucir los desastres familiares. Consiguen que parezca plausible que toda la envidia, los malos momentos y los temores sean arrojados ante la inminente formación de una nueva familia. Kym está en rehabilitación por sus problemas con las drogas y el alcohol. Tiene un permiso después de estar limpia 9 meses para poder asistir al enlace de su hermana mayor. Cuando llega la casa está como la dejó, su padre se muestra especialmente sobreprotector y ella recurre a la coraza del desdén y a llamar la atención para robar el protagonismo de Rachel. Pero pronto las miserias pasadas y presentes de todos los miembros de la familia van saliendo y entre actos prenupciales y propiamente nupciales los personajes van consiguiendo encajar en el engranaje de la celebración y de la familia.

Con un estilo bastante poco vistoso que recuerda a los Dogma, si hay algo que resulta peculiar en esta cinta es precisamente la influencia en la forma de hacer cine europeo que acaba calando en la industria americana.

Anne Hathaway realiza una actuación impecable como elemento desestabilizador de todos los miembros de la familia y resulta gratamente satisfactorio descubrir que es posiblemente una de las actrices más talentosas de su generación aunque se empeñase en esconderlo tras proyectillos de poca monta con claro alcance comercial.

El otro gran elemento de la película es la música que actúa a modo de carcasa para ir añadiendo y retroalimentando las reacciones y las sensaciones de los protagonistas a través de un remix de estilos muy peculiares.

La Boda de Rachel funciona en su pretendida profundidad y responde de forma muy correcta a ese pretendido aire indie convirtiéndose en una perlita para todo aquel detractor del cine comercial, aunque en cierto modo se venda como tal.


PROS: La música en directo, una autentica delicia.

CONTRAS: Que en tanto dialogo incisivo falta un poco de sentido del humor.

Y LO MEJOR DE LA GALA FUE… JACKMAN.

Yo tenía mis dudas. Porque el tipo es guapote, y canta bien, se mueve mejor… pero claro, una gala tan importante requiere que se combinen a la perfección toda una serie de factores para que no sólo entretenga, si no que también se convierta en un buen show.

El presentador de la gala fue simplemente invisible, excepto cuando estaba dispuesto a no serlo. Es decir, los dos números musicales del australiano se recordarán de por vida.

La noche empezó fuertecita con un buen repaso a todos los nominados –y alguno que le venía al pelo- y la colaboración especial de Anne Hathaway como “Nixon” , que la chica además de guapa lo hizo muy bien, vaya. Y sin duda el momento “I haven’t seen The Reader” habrá arrancado a más de uno una buena risotada. Aunque mi favorito fue el "Soy Lobezno a lo Luchador". ¡Grande!



Después su homenaje al musical fue también de quitarse el sombrero, música y baile en directo con Beyonce como compañera de gorgoritos. Como invitados especiales las dos parejas adolescentes más petardas del planeta: HSM y Mamma Mia! (¡Gracias por no deja que cantase Brosman!). Si, muy monos ellos pero Jackman se los comió con patatas demostrando con cante y baile que The musical is bak!.



Muchos se han sorprendido de las dotes del señor Lobezno con el claqué. La cosa es que su carrera en los escenarios es casi más impresionante que sus abdominales (lo mismo exagero un poco) Fue Gastón en La Bella y la Bestia en Broadway y tras perseguir vampiros y hombres lobo en Van Helsing, estuvo todo un año trabajando en la obra musical The Boy From Oz, que le dio un merecido Tony . Además ha presentado la gala de estos premios durante tres años (hasta el 2005) donde , como en la ceremonia de este año, no se cortó al cantar y bailar. No lo debió hace mal ya que tuvieron a bien premiarle por su labor con un Emmy.

Así que hay dos conclusiones lógicas:

1. Que le dejen presentar de nuevo el año que viene y

2. Que le den un musical en el cine (donde salga preferiblemente con poca ropa).

GUERRA DE NOVIAS

*****

Hay algo irritante en las comedias comerciales americanas. No es el hecho de que siempre cuenten lo mismo, que sean sosas, empalagosas y predecibles, que exploten tópicos sin ningún pudor, que los guionistas usen los deshechos de otros proyectos para los siguientes,… No es nada de eso, es el síndrome “destripa trailer”. Es decir, que los montadores de las piezas publicitarias destripen no sólo el poco argumento del film, si no que además empleen las cuatro únicas situaciones graciosas, incluso aunque sean las últimas escenas de la película.

Con Guerra de novias hay dos posibilidades. Puedes ver el trailer y ahorrarte ver la película o puedes ver la película y ahorrarte ver el trailer. Una opción te llevará una hora y media y siete euros y la otra veinte segundos y es gratis.

Desde pequeñas dos amigas han compartido un sueño. Tener una preciosa boda en Junio en el hotel Plaza. Cuando sus respectivos novios les piden en matrimonio comienzan los preparativos hasta que sucede un accidente de dimensiones épicas: por error les dan la misma fecha y una de ella tiene que cambiar sus planes. A partir de ahí se enzarzan en una guerra sin tregua para puñetearse mutuamente y arruinarse el gran día.

Pero ni las maquiavélicas ideas son tan sádicas, ni el argumento daba para mucho. Eso sí, Hathaway sale preciosa y Hudson es monísima. Lo demás da mucha pena.


PROS: Las dos protagonistas.

CONTRAS: Que no tiene ni pizca de originalidad.

PASSENGERS

*****

Un accidente de avión con sólo diez supervivientes. Una joven psicóloga al mando de sus recuperaciones. Ella inexperta e insegura, entre los que se salvaron sobre todo un joven eufórico que decide vivir a tope después de haber sufrido una experiencia tan cercana a la muerte. Pero en toda la situación comienzan a suceder cosas raras. Pequeños indicios de que algo no está bien. ¿Cómo fe el accidente en realidad? ¿Por qué los supervivientes se comportan de modo tan extraño? Y lo que es peor ¿Por qué empiezan a desaparecer?

Una flojilla Anne Hathaway que funciona muy bien en productos de factura cómica y romántica (La Joven Jane Austen) pero naufraga en este psicodrama con tintes paranormales (aunque esos tintes duren escasos segundos) al igual que un despistado y guapísimo Patrick Wilson (Hard Candy) son los protagonistas absolutos de la cinta secundados por una retahíla de nombres bastante dignos: Clea Duvall, Andre Braugher, Dianne Wiest y David Morse. Si no se pueden salvar las interpretaciones más complicado es aún justificar el pastiche del guión, una succión de sinsentidos con un sospechoso olor a rancio compuesto por un copy-paste de las últimas cintas de terror psicológico de moda con un giro que a parte de poco sorprendente resulta forzado y bastante ridículo.

Y es que la factura del film deja bastante que desear, desde su accidente de avión rematado con el cartón piedra sobrante de Lost hasta el recorte de presupuestos en guionista que somete al espectador con vueltas de tuerca indignas del cine moderno rematando con un final que clama al cielo por largo e innecesario.

Tan sumamente mala que clama al cielo en todos sus apartados: dirección, interpretación, efectos especiales, pero sobretodo, guión.


PROS: La presencia de Patrick Wilson ligerito de ropa, desde ahí la película decae terriblemente.

CONTRAS: Es insultantemente predecible y el final clama al cielo. Es posiblemente la película que se hace más larga de lo que en realidad es de toda la temporada.

LA JOVEN JANE AUSTEN - BECOMING JANE

*****

El título en castellano, La Joven Jane Austen, es bastante explicativo sobre lo que vamos a encontrar en esta cinta aunque es una redundancia ya que la afamada escritora de novelas románticas falleció con tan sólo 42 años.

Confieso que he sufrido de cierta reticencia a la hora de ver esta película porque hay varios factores que juegan en su contra. En primer lugar que los biopics de escritoras, y para más INRI las victorianas o inglesas de época en general suelen ser bastante aburridos y tremendamente largos. En segundo lugar la decepcionante Miss Potter aún retumbaba en mi cabeza con un eco que posiblemente viese velada mi perspectiva. También contemplo que Anne Hathaway, es americana y a pesar de haber demostrado que las actrices estadounidenses son carne de cañón para demostrar su talante interpretativo haciéndose pasar por inglesas (muy a lo Julia Roberts en Notting Hill) es algo que siempre me da un poco de respeto sobre todo viniendo de manos de una Princesa Por Sorpresa. Después está el factor de que aunque no me considero una fiel seguidora de lo obra de Jane Austen si me he leído cinco de las seis obras que escribió así que la mezcla de su ficción con su vida podía resultarme altamente repetitiva. Y por último el hecho de convertir a Jane Austen en un propio personajes salido de un coctail de Orgullo y Prejuicio y Sentido y Sensibilidad (como resulta ser) podría ser demasiado para mi frágil mente teniendo presentes tanto las novelas como las adaptaciones televisivas y cinematográficas.


Después de todos estos “peros” debo entonar un Mea Culpa y reconocer que La Joven Jane Austen me ha gustado mucho. Y voy a marcar a un único responsable de este hecho insólito: James McAvoy. Llevo observando desde sus dos últimas películas que este actor escocés aún desconocido para el gran público es uno de los nombres fuertes del cine de cualquier género. Un todo terreno que lo mismo es un Sátiro arrepentido en Narnia como se enfrenta a un régimen dictatorial en Sudáfrica. Es arriesgado aceptar después de varios papeles comprometidos el de “galán infame” semilla de Mr Darcy y no sólo salir indemne sino conquistar a cualquier fémina que se encuentre en la sala. Y bueno, es agradable no ver a Hugh Grant, Colin Firth o Rupert Everest embutidos de nuevo en los pantalones ajustados de la época.


Incuestionablemente defiendo que La Joven Jane Austen es una película hecha para mujeres. No menosprecio al género masculino cuya pasión por los matrimonios concertados Georgianos pueda ser tan amplia como la mía propia pero tanto el ritmo de la narración como el punto de vista de la misma es eminentemente femenino lo cual en ocasiones puede hacerse terriblemente extenso (tal que dos horas de duración) o empalagoso ya que en realidad no es un biopic en el sentido estricto sino una historia de amor en épocas donde la mujer no tenía una posición holgada para poder permitirse un matrimonio poco remunerado y donde decir que podría ganar su sustento con su pluma era casi una blasfemia. El relato no se para en el papel de la mujer trabajadora y realizada y se centra más en la vida de una mujer que parece sacada de los relatos de la época con sus intrigas maritales y dejando la ironía para la ficción.



PROS: JAMES MCAVOY. Sin palabras, desde hoy uno de mis nuevos mitos cinematográficos y el de muchas mujeres. LOS SECUNDARIOS: Maggie Smith, Julie Walters y James Cromwell.


CONTRAS: La estancia en Londres que sabe a recortes en la sala de montaje y el regustillo a mezcla de todas las obras de Austen.


NOTA IMPORTANTE: SI. James se quita la camisa, varias veces, una delicia. Y no tiene problema con seguir quitandose ropa. Eso siempre se agradece. Nota aclaratoria. Observar la foto patillar. Quizás eso lo explique todo...