Black Mirror S4: Arkangel - Análisis Materno.

20.4.18 Ana Belén Pacheco 0 Comentarios

Supongo que no hace falta que os ponga en antecedentes sobre qué es Black Mirror pero sí me gustaría explicar un poco lo que ha pasado con al serie. La serie comenzó siendo un bombazo en Inglaterra (lugar de procedencia) batiendo todos los records y generando muchísima expectación por el gancho de sus temáticas. Son episodios autoconclusivos por lo que si un o no te gusta puedes pasar a ver el siguiente sin problemas. Las dos primeras temporadas eran cortas, tres episodios emitidos en Channel 4 y un especial. Son casi largometrajes, la duración media del capítulo suele superar la hora y rozar en algunos casos la hora y media. Pero después del boom el gigante Netflix siguió con al estela y generó dos nuevas temporadas de 6 episodios y con un tinte mucho más internacional. En cada temporada hay algún episodio especialmente bueno, incluso diría que más brillante que la media de películas que llegan a ala cartelera. Todos con tintes comunes en cuanto a crítica, uso de tecnología o cómo se desarrolla esta sociedad. guiños cinéfilos, explorar lo desconocido.. Me atrevería a decir que son el "Más allá del límite del siglo XXI".


Pues bien, en esta ultima temporada hay para mi dos grandes episodios que no deberías perderte y aunque me voy a poner a analizar uno en concreto me gustaría que no dejases de ver USS Callister porque es un guiño brutal a Star Trek con un giro tortuoso y sádico bastante brillante sobre a autoconciencia. Pero vamos a centrarnos en Arkangel porque se da un fenómeno muy curioso. Es un episodio que los que son padres aprecian infinitamente más que los que no lo son. Antes de continuar quiero aclarar que para analizar el episodio y este hecho tan curioso sobre los padres y las series van a llover Spoilers por lo que si no has visto el episodio es el momento de dejar de leer.

En primer lugar hay un dato interesante sobre la realización de Arkangel. La directora del episodio es Jodie Foster. Ella es madre. No es un hecho banal porque los contenidos y el tratamiento son incuestionablemente planteados para generar una empatía con la protagonista e incluso cuando la cosa se pone más "fea" conseguir ponerte en su lugar de un modo bastante tortuoso. Ese es el punto fuerte de Arkangel, la cercanía de las tecnologías a este momento donde puedes controlarlo todo de tus hijos y la postura como padre y su uso. 

El argumento es sencillo. Una madre soltera está en un parque y pierde a su hija. Esos minutos de desesperación que seguro que si tienes un retoño también has vivido alguna vez, hacen que decida incluir a la pequeña en un sistema de prueba de un sistema pionero de control parental. Se trata de un injerto que permite saber en cada momento dónde está su hija. Pero además tiene muchas otras utilidades como poder ver lo que ella ve o incluso decidir bloquear cualquier cosa que pueda dañarla o alterarla convirtiéndolo en pixeles. Eso hace que la niña viva en un mundo paralelo donde cualquier suceso desagradable pueda ser bloqueado para no ser visto ni oído. Se aisla de sufrimiento pero acaba dañando su empatía de una forma brutal.

Partimos de la base de que la madre puede decidir usar esos datos o conectarse a las diferentes utilidades a placer. Es decir, no está obligada a "espiar" cada segundo de su vida. Pero es una información muy jugosa que queda ahí esperando a ser usada.

La intervención de la madre, y las decisiones de ésta, hacen que se de cuenta de que es mejor aparcar un poco este sistema pero cuando ella se convierte en una adolescente , a la primera sospecha vuelve a conectarse y ve una parte de su hija, que es ya una mujer, que no le gusta.

El capítulo se ancla en las necesidades de controlar y proteger a los niños a toda costa, incluyendo privarles de experiencias vitales que deben depender de ellos totalmente. La tentación de tener acceso a estos datos es lo que hace que la empatía como padre se dispare. Todos los padres con un mínimo cocimiento de Internet y de móviles sabemos que existen formas de geolocalizar a la s criaturas, hay relojes GPS para evitar que se pierdan, para localizarlos o para mandar señales de auxilio con función espía... Es una tecnología que está bastante más cerca de lo que pensamos e incluso ha sido prohibida ya en países como Alemania. Por eso, como padres y madres lo que Arkangel cuenta nos toca más. Nos preocupa y entendemos las implicaciones pero si tuviearmos una tablet a lo mejor haríamos lo mismo que la protagonista. Al final el tema principal se convierte en sónde se queda el límite entre proteger y sobre porteger y sus consecuencias.

Pero innegablemente la calidad de Arkangel es brutal, al igual que el resto de episodios, pero si hablamos con las personas que lo han visto sólo los que son padres lo colocan entre sus favoritos. Los temas a tratar no distan tanto de los de la serie: tecnología, privacidad, futuro posible y un cierto tono de análisis pseudosicologico. No se sitúa el tono en el juicio, es meramente exposición de hechos,... no hay nada que haga diferente o de calidad diversa a Arkangel excepto el factor de identificación de sus espectadores...

Así que lectores, os animo a que me saquéis de dudas. ¿Has visto Arkangel? ¿Te gustó? ¿Tienes hijos? ¿Cuando se pasa de la protección a la sobre protección? ¿Cual ha sido el episodio que más te ha gustado de la cuarta temporada de Black Mirror?

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